domingo, 3 de febrero de 2013

Me echo de menos...

                       



Hace tres años, entre el mes de febrero y de marzo, pasé probablemente por una de las rachas mas difíciles y duras de lo que mi corta vida puede hablar...
Entendí muchas cosas de la vida, abrí los ojos, cambié, crecí, aprendí... Y en estos años he intentado que aquello que tanto me dolió y tanto marcó en mi vida tanto por dentro como por fuera, me sirviera de lección de lo que no tengo que volver a hacer. Me dio a conocer partes y cosas de mi que ni siquiera yo misma sabía que poseía...
Me enfrenté cara a cara con la vida, pero también me enfrente cara a cara con dejar de estar en ella...
Toqué fondo de tal manera que pensaba que vivir no valía la pena, que nadie valía la pena, que todas las personas mienten y hacen daño, que realmente quien dice estar contigo no siempre estará, y que de quien menos esperas puede ser de quien más recibas...
Hace tres años aprendí grandes lecciones sobre mi misma y sobre como ver y tomarme las cosas...
He de decir que mucha gente pensará que me equivoco, que no lo hago de la manera “correcta” que no hago cosas “normales”, que fallo en mis decisiones más de lo que acierto, y si, puede que incluso tengan razón, pero después de todo la que ha vivido mi vida he sido yo, no esas personas que se creen con el derecho de poder opinar o criticar mi manera de haber hecho así las cosas. Piensa mejor, que mis motivos tuve..Y sé que muchas de esas personas me lo dicen por mi bien, porque me quieren, porque no quieren que me equivoque... bla bla bla. Si no me equivoco nunca sabré si me estaba equivocando de verdad al actuar como actúo, si no me equivoco no aprendo, y si no aprendo no crezco, si no crezco me estanco, y si me estanco, dejo de ser yo.
Hoy me sentía con unas tremendas ganas de escribir, sentía que lo necesitaba. Quizás tu pienses, “bah, que tontería, está mal y escribe”... Déjame decirte que vaya una tontería más increíble...
Quizás mis cambios hormonales, quizás la escasez de horas de sueño... Quizás el dolor que tengo en todo el cuerpo... Quizás el no haberme despedido en condiciones con ella... Quizás abrirme hoy con una persona ajena a mi entorno y dejar que un par de lágrimas cayeran por mi cara cuando sus palabras eran lo que necesitaba oír... No lo sé, hoy me he dado cuenta de que ya no soy la chica que en su día superó grandes problemas satisfactoriamente, me he dado cuenta que ya no me reconozco, que cuando me miro en el espejo muchas veces veo una mirada vacía y triste que no transmite nada bueno...
Siento que mis letras aveces ni siquiera son mías, quizás he cambiado demasiado y no me he dado cuenta del cambio hasta hoy que me he parado a buscar a la chica fuerte que salía de todo, la chica que vivía con alegría, la chica a la que no le importaba nadie, pero a su vez se desvivía por su gente, intentando siempre estar con ellos en lo bueno lo malo y lo peor aunque luego ella se viese sola... Me he dado cuenta de que esa persona cada vez reside menos en mi, y aveces me echo de menos...
Echo de menos la manera que tenía de poder salir de todo sin que las cosas me fueran destruyendo, echo de menos la energía con la que afronté cada traición, cada mentira, cada engaño, cada puñalada... Echo de menos a la chica que salió de eso y continuó con su vida con una gran sonrisa en la cara, superándose cada día e intentando siempre ser un poco mejor...
Echo de menos como pensaba, como reía, como ayudaba y como intentaba estar...
Ahora... No estoy, no puedo estar.. No sé estar...
¿Cómo puedo pretender estar si ni siquiera sé donde estoy?
Siento como si mi alrededor todo fuera una fría y terrible oscuridad donde solo me encuentro yo, con dudas, con miedos, con muchas ideas en mi cabeza, con muchos pensamientos, con muchos sentimientos, siento que sé lo que tengo que hacer, pero que no encuentro las fuerzas necesarias para comenzar a hacerlas realidades, siento que sé donde tengo que ir, que sé cual es mi rayo de luz, que tiene nombre y apellido, pero a su vez los miedos me comen, porque esto puede sonar a excusa, pero la gran parte de las personas que más he querido en mi vida de la manera que fuese, se han terminado yendo, y temo y pienso... ¿Y si ella también se va?
Lo sé, sé de sobra que no tengo que dar por hecho, hechos que no son mas que miedos, inseguridades y temores, LO SÉ...
Pero el saberlo no me quita que siga temiendo...
Quizás cuando leas esto no sepas entenderme, no sepas muy bien que me pasa, quizás te preocupes, o intentes darme a ver que me equivoco con mis pensamientos, pero necesitaba hacerlo, necesitaba sacar una parte de todo lo que tengo dentro...
Después de todo soy consciente de que soy mejor con letras que con hechos o palabras de mi boca...
Así que para algo que me desquita, me calma y me hace feliz, me aferraré a ello con uñas y dientes...
Yo, mis letras, yo y quien algún día fui, yo y quien algún día seré, yo, mi gente, yo y mi soledad, yo y mi todo acompañado de la nada... Pero siempre, siempre, siempre, YO en mi esencia pura.